«Nada se crea y nada se destruye. Todo se transforma». Sin embargo, la destrucción parece ser lo único que queda cuando uno se enfrenta al espectáculo devastador que se repite todos los años en Sicilia, cuando los incendios estivales desfiguran un territorio indefenso. «Magenta», la serie fotográfica del artista Alessandro Di Giugno, es un preciso acto de condena de este abuso estacional del territorio siciliano. El proyecto construye un recorrido visual que representa árboles, plantas y una vegetación entera completamente calcinada, que, sin embargo, parece «verde» (aunque esté muerta) gracias a un filtro particular utilizado por el fotógrafo. De hecho, la naturaleza se muestra a través de un filtro verde 0.255.0, que transforma el paisaje y define dos etapas ante los ojos del observador: primero, la ilusión -incluso la hipocresía- de que todo está realmente «verde». Sin embargo, después llega la conciencia de estar ante una naturaleza muerta que, aun así, ya contiene los elementos de su renacimiento. De este modo, la devastación adquiere casi un significado positivo. Un significado que también se adapta a la propia Sicilia, una tierra que a menudo ha sido capaz de resurgir de sus propias cenizas. Por tanto, la obra de Alessandro di Giugno gira también en torno a la propia misión de la fotografía, que ya de por sí distorsiona la realidad, en cierto sentido. En «Magenta» todos estos elementos se funden: «pars destruens» y «pars construens», condena y búsqueda.
Montagna longa [vídeo, 2018]
El 3 de agosto de 2017, una amplia zona del territorio de «Montagna Longa», en Carini (PA), fue escenario de un incendio. Una parte de la montaña, en la cima, quedó intacta, y eso le dio una idea al artista: filmar su paseo en primera persona para registrar -y comparar- las dos realidades (intacta y quemada). Para este proyecto apuntó la cámara hacia abajo -hacia el suelo- y utilizó un filtro 0.255.0. La pantalla termina dividida en dos, mostrando así dos escenas simultáneamente: la devastación superpuesta a la naturaleza intacta. El resultado es una fusión perfecta entre ambas partes, un equilibrio marcado por la música rítmica de fondo, grabada por una banda de la Marina estadounidense, con el propósito de normalizar la tragedia «diluyéndola» en una indistinta hipocresía verde.